Los rociadores deben reemplazarse si presentan corrosión visible, daño físico, pintura no autorizada, fugas o si tienen más de 50 años de antigüedad (20 años para rociadores de respuesta rápida). Una inspección visual profesional según NFPA 25 identifica estas condiciones y recomienda las acciones correctivas. Nuestro equipo de
mantenimiento evalúa y reemplaza rociadores según normativa.